En una clara muestra de amor maternal, una humilde madre de familia, no dudó en donar uno de sus riñones para salvarle la vida a su joven hija que venía padeciendo de insuficiencia renal crónica terminal y que ya tenía más de dos años y medio de padecimiento.
La paciente, identificada como Doris Yesenia (26), recibía hasta cuatro sesiones diarias de diálisis y su salud se había deteriorado. Presentaba cansancio, dolores de cabeza y náuseas, quedando imposibilita para realizar sus actividades de manera normal.
El doctor José Manuel Novoa Piedra, Gerente de la Red Asistencial EsSalud Lambayeque, informó que Doris Hurtado de Córdova (48), madre de la paciente, propuso someterse a la prueba de compatibilidad sanguínea y por fortuna ambas –madre e hija-, resultaron aptas para la operación de trasplante.
Refirió, que el procedimiento quirúrgico electivo y programado se realizó con profesionales médicos especializados en trasplantes de órganos, al igual que personal de enfermería entre otros, resultando exitoso el trasplante de donante vivo, llevado a cabo en el Hospital Almanzor Aguinaga Asenjo de Chiclayo.
Novoa Piedra explicó, que para certificar entre el donante y el receptor la incompatibilidad, se realizan estudios en el donante entre ellos: la detección de su grupo sanguíneo y de los antígenos de Histocompatibilidad (HLA) que expresamos todas las personas en nuestras células, y nos ayudan a identificar nuestros, tejidos y órganos como propios.
Precisó, que aquellas personas que donan un riñón en vida, no ven mermada su esperanza de vida, Esto es debido a que son estudiados minuciosamente y seleccionados, por tener un buen nivel de salud.
Cabe señalar, que los riñones filtran la sangre y eliminan las toxinas, además reabsorben el agua del cuerpo, son parte del sistema exterior o urinario, por lo tanto son los encargados de producir la orina que llega a la vejiga a través de los uréteres (conductos musculares que conectan a los riñones con la vejiga).
Por su parte la joven paciente Doris Yesenia Uypán Hurtado informó que ahora se encuentra restablecida pues ya no tendrá que ir a diálisis y podrá continuar con su vida normal. “Mi madre me ha dado el mejor regalo de la navidad”, finalizó Doris.