
Problemas personales frustran, muchas veces, el normal desenvolvimiento de los colaboradores, afirma especialista de EsSalud
No cabe duda que la mejor manera de alcanzar metas y mejorar la eficiencia dentro de una empresa es realizar el trabajo en equipo, pero claro está, si todos los involucrados tienen el mismo objetivo. Solo así, todos los colaboradores harán que las labores sean más sencillas y rápidas.
Según Walter Vásquez Duarte, médico experto en Medicina Complementaria de EsSalud, en muchas ocasiones los problemas personales trasladados al trabajo abruman a los colaboradores y convierten el espacio laboral en un ambiente cargado de energías negativas. Ello impedirá el normal desempeño del grupo, negando inclusive la oportunidad de realizar un trabajo eficiente.
“Tan importante como hacer un buen trabajo, es llevarse bien con los compañeros y los jefes. Las relaciones interpersonales han cobrado un significado especial en todas las empresas”, indica el especialista, quien aclara que no es requisito que todos seamos amigos, pero sí que sepamos hacer nuestro trabajo juntos.
En este sentido, señala que si un trabajador activo estuviera en un equilibrio mental y emocional adecuado, sus contextos de vida serían mejores y podría soportar la carga laboral.
Sin embargo, muy a menudo se advierte que algunos trabajadores se quiebran y otros no.
BASE FAMILIAR
En ellos, el doctor Vásquez Duarte recomienda analizar la estructura de su base familiar, para tener claras muestras de cómo fue formada la persona, qué origen ha tenido, si viene o no de un hogar con problemas o disfuncional.
“A menudo escuchamos que el peor enemigo de un peruano es otro peruano. Esto es porque no se promueve la solidaridad, el compañerismo, la fraternidad y se está entrando en un ambiente de competencia, donde la única manera de sobresalir es tratando de desmerecer la labor del compañero”, advierte.
Asimismo, el especialista sostiene que también es importante destacar el compromiso de los jefes, quienes al asumir el liderazgo deben hacerlo de forma compartida con cada uno de los miembros de la organización, para que todos brinden sus aportes, teniendo como base el respeto y el reconocimiento.
De igual modo, subraya la importancia de “reconciliarnos con nosotros mismos, para ser mejores personas cada día”.
También destaca la relevancia de ser fraternos, para mejorar el clima laboral. “Solo así se dará un salto para sumarse a un trabajo productivo”, puntualiza.